Por qué los niños aprenden mejor cuando juegan

Por qué los niños aprenden mejor cuando juegan

Cada día más padres, docentes y psicólogos coinciden en algo: el juego no es una pausa del aprendizaje, sino su mejor herramienta.
A través del juego, los niños experimentan curiosidad, emoción, frustración, logro… y esas emociones son el motor que activa la memoria, la atención y la creatividad.

En Zancos creemos que jugar es aprender con el corazón despierto.

🧩 Aprender con emoción: la clave que el cerebro no olvida

Gracias a las neurociencias sabemos que el aprendizaje duradero depende de las emociones. Cuando un niño siente alegría, sorpresa o satisfacción al resolver un reto, su cerebro libera dopamina, el neurotransmisor del placer y la motivación.
Esa dopamina fortalece las conexiones neuronales que consolidan el recuerdo.

Por eso, cuando un niño resuelve un rompecabezas o gana una partida de Rush Hour, no solo está divirtiéndose: está fortaleciendo su corteza prefrontal, responsable de la atención, la planificación y el pensamiento lógico.

🎲 Jugar es aprender haciendo

Jean Piaget y Lev Vygotsky, dos grandes teóricos de la educación, coincidían en algo: el conocimiento se construye con la experiencia. El juego ofrece ese escenario perfecto: un espacio donde los errores no asustan, donde cada intento enseña, y donde el niño descubre que puede superarse. A través del juego, se puede manipular los objetos y experimentar con ellos para encontrar la estrategia adecuada y la respuesta correcta.

Cuando los niños juegan con juegos como Balance Beans o Math Dice Junior, aprenden matemáticas sin miedo, porque el conocimiento llega disfrazado de desafío y diversión.

💛 El poder de las emociones positivas

Los estudios en psicología del aprendizaje muestran que las emociones positivas aumentan la atención y la creatividad, reducen el estrés y fortalecen la confianza en uno mismo. En el juego, los niños sienten orgullo al ganar, perseverancia al intentar de nuevo y empatía al jugar en grupo. Al tener la posibilidad de jugar varias veces, en diferentes contextos y con distintas personas, favorecemos estos sentimientos positivos hacia uno mismo y hacia los demás, construyendo una vida emocional saludable. 

Por eso los juegos como Thinkfun Friends: Play Mates o Heads Talk Tails Walk son tan valiosos: enseñan a cooperar, respetar turnos, entender al otro y disfrutar el proceso juntos.

🌈 Aprender jugando transforma vidas

En un mundo que exige rapidez, competir y memorizar, el juego devuelve a los niños algo esencial: el placer de descubrir.
Jugar les enseña a pensar, sentir, decidir, crear y compartir.

Por eso, en Zancos Online no solo vendemos juegos: creamos experiencias que despiertan mentes y emociones.

🟣 Descubre más juegos que enseñan jugando en nuestra nueva web → www.zancos.net